Lobo Gris Mexicano
la situación de esta especie es más que crítica. Hace 40 años fue declarado especie en peligro de extinción. Pese a los esfuerzos por su conservación, ya ha desaparecido por completo en su hábitat natural. Sin embargo gracias a los esfuerzos que se están realizando para su recuperación a partir de ejemplares nacidos y criados en cautividad, en el 2015 habían en la denominada “Blue Range Wolf Recovery Area (BRWRA)” un total de 97 lobos, estando 50 en Arizona y 47 en Nuevo México, según los últimos datos del Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos. Además hay más de 300 ejemplares albergados en Centros de Conservación y Zoológicos de Estados Unidos y México según el Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE).
DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT En la actualidad, el lobo mexicano está extinto en estado salvaje según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, pero su rango histórico abarcaba el sur de Nuevo México, el sureste de Arizona y el oeste de Texas en Estados Unidos y el norte de México. En territorio exclusivamente mexicano, podía verse ejemplares en la Sierra Madre Occidental, la Sierra Madre Oriental, el Eje Neovolcánico y las zonas montañosas de Oaxaca, lo que incluía los estados de Chihuahua, San Luis Potosí, Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas y Aguascalientes. Habitaba bosques montanos, bosques de encinos y de coníferas, pastizales e incluso desiertos. Estaba adaptado a climas templados, semiáridos y secos esteparios. Se sabe que las poblaciones de lobos mexicanos eran ya escasas en el suroeste de Norteamérica a la llegada de los colonizadores europeos.